Me llamo Laura, y soy un poco cliché. No he dejado de dibujar desde niña, en clase me pintarrajeaba las manos en vez de prestar atención y siempre supe que me encantaban los tatuajes.
En cuanto pude estudié arte y seguiría haciéndolo, pero como hay que ser una adulta funcional me he buscado la manera de vivir del arte y además de una forma en la que puedo seguir aprendiendo y mejorando constantemente: el tatuaje. Una forma de expresión que cambia y se adapta a cada individuo a la vez que a la época y a mi.
Me apasiona ver evolucionar mi trabajo, satisfacer las expectativas de mis clientes e incluso superarlas, y compartir con ellos la emoción de ver la pieza terminada por fin en su piel.
Sigo en busca de eso que la gente llama «mi estilo» ya que me gustan demasiadas cosas como para limitarme a solo una de las múltiples posibilidades que ofrece el tatuaje. Del mismo modo, cuantos más estilos domine más fácil se lo pongo a mis clientes para elegirme como su tatuadora de confianza.
Cada estilo abre un mundo de posibilidades. ¿Listo para empezar el tuyo?